
Pero es que no para de decir: "mi carro me lo robaron cuando en él yo más creia/mi lumbrera la apagaron cuando ya acababa el día". Está inconsolable y no sé que hacer. No para de dar saltitos en la playa pidiendo que venga Guerra. Lo he intentado todo, he llamado a Ruppert, a Güemes el de la Aguirre, a la cuñada de Fabra el de Güemes, a la Aguirre de Tamayo y Saez, al primo de Caldera, a la sobrina de Leire la Pajín... y nada. Es la hostia. Nadie me ha sabido dar después respuesta a mi desconsuelo cuando veo a mi Carmela comparando a su Zapatero con Chiquito de la Calzada y con el Paco Gandía.
Pero cuidao que es lista. Ya lo barruntaba cuando le compró la silla al Sarkozy pensando que se la habia regalao y que la iba a tener hasta que las ranas cantasen el Aleluja de Haendel. Un día, a las cuatro y doce de la madrugada, tras regresar de la depilación me dice: " Mi Zapatero se ha comprao una suela nueva y va a resbalar de cojones". "Que no, hostias", le dije yo, "que la suela no es nueva, que está recauchutada en un comercio de los chinos, que la han visto a la Sonsoles entrar a comprar cedés para recopilar las obras completas de Juanito Valderrama y de Antonio Molina que son sus ídolos desde que su Choseluis papaba moscas por el barrio húmedo de León sin tener ni puta idea de dónde iba a comprar el décimo de la Loteria, porque sabía el jodío que si no le tocaba la lotería iba a ir de culo y cuesta abajo". ¿O es cuesta arriba?. Joder, que me he hecho la picha un lío con esto de la Sonsoles y los chinos.
A final, caguenlaleche, he tenido que darle la razón a la Carmela, porque cada vez que oigo en Radio Pirenaica, conectada con el Canal Digital de la Babia en onda corta, que su Zapatero ama a Bush y a los Usa de la época de Bush, manda a tomar por culo la Ley de la Memoria Histórica, se pasa por los huevos la de la dependencia, dice que los trasvases son la rehostia cuando antes se la sudaban, invita a Corbacho a carajillo con el Botín, al que da las perras de los demás, dice al chorbo de la Bruni que si quiere que le limpia los congojos gratis y chorradas por el estilo, se me pone un comecome en el esternocleidomastoideo que me pone a ciento diez por lo menos. Menos mal que estoy pensando contratar un tapicero para que me prepare una silla de catorce metros cuadrados y veinticinco de altura desde la que contemplar al Choseluis darse la hostia cuando le quiten la silla de ventrílocuo que le han dado y tenga que invitar a los que se la han prestado por unos dias a botillo del Bierzo aderezado con habichuelas insustanciales de Nueva Caledonia, esquina Valencia de Don Juan, que no hay dios que las aguante. Mañana me compro unos zapatos nuevos y a la mierda con los que me empeñé el 14 M.